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22/08/2018
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Recorte en la inversión en vacunas: un ajuste que pone en riesgo al conjunto de la población

La provincia de Santa Fe debió rever el calendario de vacunación contra la meningitis por falta de provisión de partidas por parte del gobierno nacional. Implementar estas políticas neoliberales poniendo en riesgo a la población por falta de vacunas nos retrotrae a las peores épocas del país, cuando el Estado abandonaba a los argentinos a su suerte, con la consecuencia de epidemias.

Hace escasos días, en el marco de una reunión del Consejo Federal de Salud (COFESA), el gobierno nacional reveló que no enviaría las dosis necesarias de vacunas contra la meningitis, por falta de partidas. Un hecho que alteró los calendarios de vacunación en las provincias, como Santa Fe, limitando la administración a niños de 11 años para privilegiar a los grupos más expuestos de la población.

Las políticas económicas del gobierno Cambiemos están desequilibrando todas las cuentas del Estado. La impericia es evidente: una inflación desbocada, devaluación incesante, pérdidas de puestos de trabajo, aumento de la pobreza. Mientras cae la producción, el comercio, y aumenta la especulación financiera de la mano de un endeudamiento descomunal, los voceros de esta administración macrista construyen el relato contra la corrupción, de la que muchos funcionarios de este gobierno participaron como miembros de empresas contratistas del Estado. Es un espejismo para ocultar la realidad evidente: la sociedad está siendo sometida a una cruenta carestía de vida que ahora incluso llega al ajuste en herramientas fundamentales para garantizar la salud, como las vacunas.

Lo paradójico es que frente al descenso de la inversión nacional en salud, educación, ciencia, obras públicas, aumenta sistemáticamente el déficit de las cuentas públicas por un endeudamiento externo que sólo se limita a gasto corriente, esencialmente a pagar intereses de créditos que no tienen correlato en la producción, en la infraestructura básica. En este contexto, limitar el acceso de los argentinos a la salud pública es una decisión brutal e inhumana.

El precio de la devaluación

Las recurrentes corridas cambiarias en la Argentina 2018 castigan los bolsillos de los sectores asalariados, no formales y marginados de la sociedad, pero el Estado también sufre la disminución de ingresos. Mientras se dispara el precio de las monedas extranjeras, cada vez se necesitan más pesos para adquirir insumos importados, como las vacunas contra la meningitis. Pero además, se derrochan las reservas en dólares con total ineptitud. En este contexto, es clara la decisión política del gobierno nacional de restringir la inversión en derechos básicos, como la salud.

El gobierno Cambiemos subasta millones y millones de dólares por día para frenar la suba del tipo de cambio, como recurrentemente describen las notas periodísticas, sin resultados. Se gastan reservas, se dilapidan millones de dólares financiando la fuga de capitales, mientras se impide la utilización de moneda extranjera para la compra de vacunas. El negocio de los especuladores es más importante que la salud de la población para esta administración.

Cambio de calendario

Frente a las restricciones planteadas en la reunión de COFESA por el gobierno nacional, en materia de compra de vacunas, la administración provincial no tuvo otro remedio que readecuar el calendario de vacunación, privilegiando a los la población más expuesta.

Cuando fue agregada al calendario nacional, el año pasado, el Ministerio de Salud indicó que los bebés —el grupo más vulnerable— deberían recibirla a los tres, cinco y quince meses, mientras que los chicos de 11 años también tendrían que vacunarse con una dosis única por ser portadores del germen. Ese último segmento, el de los niños de 11, es el que ahora quedará postergado para garantizar la vacuna entre los más pequeños, según informó el Ministerio de Salud de Santa Fe.

Hasta que se tomó y se blanqueó la decisión, desde la Nación dieron distintas respuestas sobre por qué no llegaban las partidas, incluida la de que las vacunas estaban retenidas en la Aduana.

Hace tiempo la provincia de Santa Fe denunció la faltante de la vacuna contra la meningitis, y otros medicamentos de alta complejidad. Es el gobierno central quien tiene la obligación de suministrarlos a los estados locales. El tiempo, luego de distintas evasivas, chicanas y desmentidas del Ministerio de Salud de la Nación, lamentablemente puso al descubierto la decisión de ajustar de la administración macrista. Desde Santa Fe, reclamamos un cambio de estas políticas neoliberales, para nosotros la salud no es un negocio, sino un derecho básico de todos.

¿Qué es la meningitis?

La meningitis meningocócica, provocada por la bacteria Neisseria meningitidis, es una enfermedad muy contagiosa que causa la inflamación grave de las meninges, las finas membranas que recubren el cerebro y la médula espinal. Aunque cualquier persona puede resultar infectada, los bebés y los niños son especialmente vulnerables.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en los últimos 20 años se han reportado cerca de un millón de casos sospechosos en todo el mundo y 100.000 personas han muerto a causa de la enfermedad.

La infección se transmite solamente de persona a persona, a través de gotas de saliva. Por eso, un clima seco y ventoso fomenta su propagación: la garganta se irrita y deja de actuar como barrera para las bacterias. El hacinamiento es otro factor de riesgo.

La vacunación masiva temprana es el medio más eficaz para limitar la propagación de epidemias de meningitis. La OMS considera que las inmunizaciones masivas contra las diferentes cepas de la meningitis han logrado prevenir hasta el 70% de los casos que podían esperarse en los brotes en distintas regiones del mundo.