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09/05/2018
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Santa Fe: el desafío de generar energías renovables en beneficio de todos

En el mundo actual, se perciben dos tipos de intervención estatal en materia energética. Por un lado, los Estados que siguen políticas neoliberales regulando en favor del capital concentrado, las multinacionales, los bancos. Una idea que considera a la energía como una mercancía. La otra alternativa es la intervención estatal en favor de los intereses del conjunto de la población, concibiendo a la energía como un derecho fundamental. En esa búsqueda se alista Santa Fe, cuya apuesta a las energías renovables crece.

La energía es una herramienta fundamental para la vida, como el agua o los alimentos. Cualquier comunidad, en distintas etapas históricas, ha requerido de estos elementos esenciales. En un mundo donde el capital concentrado intenta monopolizarlos y transformarlos en meras mercancías, con la connnivencia de cierta clase política, es fundamental una intervención estatal para lograr democratizar cada vez más estos bienes.

La energía proveniente de fuentes convencionales (petróleo, gas) es un bien escaso, sujeto a vaivenes que muchas veces escapan a la soberanía nacional. Por ello, el aporte sobre la diversificación de las fuentes energéticas es central para cualquier Estado, ya sea en el ámbito nacional, provincial o municipal. Apostar a las energías renovables, en ese sentido, es un acierto.

En Argentina, hoy, convivimos también con distintas visiones estatales y políticas sobre el rol de la energía. El gobierno nacional Cambiemos pone la gestión de estos recursos en manos de hombres de histórica relación con multinacionales energéticas, como el propio ministro Aranguren, que ha dejado entrever que lo mejor es que el Estado se retire de esta área de la economía, dejándola en manos del sector privado, (poniendo de manifiesto su voluntad de privatizar YPF), y llevando adelante un modelo de incorporación de energías renovables enfocado estrictamente en garantizar las ganancias de las empresas extranjeras. Prueba de ello es Plan RenoVAr, cuyos contratos dolarizan las tarifas a 15 o 20 años.

Se vuelve de este modo al modelo menemista de tarifas de servicios públicos, en el que un Estado “bobo” garantiza una enorme rentabilidad al capital concentrado, ya que aún con inflación a la baja las tarifas no podrían disminuir en el largo plazo. Un Estado bobo que apuesta a la dependencia de las inversiones extranjeras, expulsando a las empresas nacionales, a las pymes locales, como proveedoras de estos parques de energías renovables. Hecho grave que anula cualquier posibilidad de desarrollo endógeno.

Hay un enfoque crucial a tener en cuenta: Cambiemos apuesta a un plan de energías renovables cuyo objetivo declamado es ahorrar dólares en generación basada en importaciones de gas y petróleo, pero la contradicción reside en que los dólares se van del país mucho más hoy por fuga de capitales, y los históricos déficits de la balanza de pagos en el plano comercial y turístico. De nada sirve ahorrar por un lado dólares si despilfarramos más por otro, como los demuestra el macrismo en su administración nacional. Este modelo neoliberal en materia de renovables se vincula a la participación de bancos internacionales en el otorgamiento de préstamos y garantías para la importación de los equipos. Se trata, en definitiva, de fabulosos negocios industriales, económicos y financieros, que carecen del más mínimo beneficio para la ciudadanía.

Desde la provincia de Santa Fe, el Estado tiene otra visión, como institución fundamental para equilibrar los intereses en juego en una sociedad, teniendo en cuenta la preeminencia del bien común por sobre los intereses sectoriales. Con la apuesta a distintas iniciativas, como la creación de ENERFE, una firma pública que viene a impulsar políticas de acceso a la energía de miles de santafesinos, se están impulsando en nuestra provincia obras postergadas por décadas de políticas neoliberales. La expansión de las redes de gas natural, teniendo como protagonistas a los propios vecinos a través de PROSUMIDORES -una iniciativa que permite a cada ciudadano generar la propia energía que consume a través de fuentes renovables-, la construcción de nuevos parques energéticos basados en energías “limpias”, son ejemplos claros en esa línea de acción.

La reciente inauguración del Parque Fotovoltaico de San Lorenzo, que permite inyectar a la red provincial 1 MW, construido con una inversión íntegramente provincial de 2 millones de dólares, es destacable. Pero no será el único. Todos los parques de energías renovables proyectados garantizarán la estabilidad del sistema, y en cuanto a las tarifas, habrá contratos de menor plazo, con fórmulas de actualización que tengan en cuenta los intereses del conjunto, del usuario, no solamente de los inversores y empresas.

Se trata de un logro histórico, un puntapié para continuar este camino, con la convicción de seguir avanzando en aras del bien común. Esa es la filosofía que impulsamos desde el Frente Progresista Cívico y Social, y que va surcando todas las áreas de la gestión, entre ellas, el desarrollo energético. El desafío es seguir multiplicando esta apuesta.

Sobre el Parque San Lorenzo

El Parque Fotovoltaico de San Lorenzo, el primero de Santa Fe, tiene 1 MW de potencia y se conecta a la red de 33 kw de la Empresa Provincial de la Energía. La energía que produzca se puede inyectar a la red y, por ejemplo, abastecer a 660 viviendas de familias tipo.

El objetivo de esta iniciativa es generar energía para su comercialización. Además, se considera fundamental para la difusión de energías renovables y para la formación de recursos humanos locales en la temática, para generar capacidad y experiencia técnica en el manejo de dichas tecnologías creando las bases necesarias para el desarrollo de futuros proyectos, y potenciar la red de distribución en media tensión aledaña.

El complejo fotovoltaico será administrado por la empresa estatal ENERFE -Santa Fe Gas y Energías Renovables SAPEM-, la cual comercializará la energía generada con empresas de la zona que deban dar cumplimiento del 8 por ciento de consumo con energías renovables, tal como establece la Ley nacional 27.191.

Apostillas energéticas provinciales

*Con el programa Prosumidores el Estado santafesino induce a los ciudadanos a generar su propia energía, hasta 1,5 kw, el 60% del consumo mensual promedio de una familia tipo. Es un programa que sigue avanzando al impulso de la baja de costos. El Estado subsidia esta tarifa generada por los vecinos, hasta 5,4 pesos el valor de la energía.

*ENERFE proyecta dos nuevos parques de energías renovables en el centro norte santafesino, con capacidad para generar 7 MW.

*Santa Fe invertirá 300 millones de pesos en la construcción del gasoducto de la Costa, a través de ENERFE, la misma firma pública que gestiona las energías renovables en la provincia y que luego se hará cargo de la administración de este servicio en la costa santafesina. Resulta clara la decisión política del Estado de fomentar y democratizar las redes de distribución de gas, postergadas por la falta de inversión de las empresas privadas. Hay más de 280 localidades sin servicio de gas natural, por eso se crea ENERFE.