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29/09/2017
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Una magnífica obra para seguir construyendo el mejor sistema de salud

El nuevo Hospital Regional “Dr. Gutiérrez” de Venado Tuerto es sin duda la obra más importante del sur de Santa Fe. Es magnífica por sus dimensiones -tiene más de 20.000 metros cuadrados- y el equipamiento de última generación que lo convierte en el efector público más moderno del país. Pero lo trascendental es lo que significa para una región que tiene más de 250 mil habitantes, posibilitando dar cobertura de la más alta complejidad a quien lo necesite, sea cual fuese su condición social, como parte de un sistema de salud pública y de calidad.

Este sistema en red lo venimos construyendo desde el año 2008, con el inicio de la gobernación de Hermes Binner, como una política pública que prosiguieron Antonio Bonfatti y ahora Miguel Lifschitz. El Gobierno de Santa Fe exhibe entonces su decisión de garantizar derechos de la ciudadanía desde un protagonismo estatal que contempla a los actores privados, pero sin resignar nunca la responsabilidad de subir la vara comparativa de las prestaciones.

Hoy celebramos la apertura del nuevo Hospital Gutiérrez, pero no debemos olvidar que en el marco de este proyecto de salud provincial el Frente Progresista construyó más de 85 centros de salud -terminados y habilitados- y dos hospitales de mediana complejidad, en tanto están próximos a inaugurarse otros cuatro hospitales similares al de Venado y un Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias en Santa Fe (CEMAFE). Esto demuestra que estamos trabajando fuertemente en un sistema integrado, del que forman parte también las ambulancias, que siguen entregándose en distintos puntos de la provincia para fortalecer la operatividad del Sistema Integrado de Emergencia Sanitarias (SIES), renovando año a año un porcentaje de las unidades para llegar siempre a tiempo, con la última tecnología disponible y abarcando cada vez más localidades.

De modo que este colosal hospital es un “engranaje” importantísimo en esta “maquinaria” que prevemos dentro del sistema de salud provincial. Y fue posible por una firme decisión de nuestro gobierno de tener una política pública de salud, de abocarse a renovar una infraestructura hospitalaria y a su vez a construir un sistema integral en el cual se inscriben también los centros de atención primaria, las ambulancias y las condiciones dignas de trabajo que merece todo el personal del área, sacándolos poco a poco de esa informalidad que tenían en el sistema SAMCo, pasándolos a planta permanente con el 82% móvil, lejos de la inestabilidad y los contratos basura de otros tiempos. Se los ha jerarquizado en su labor y en su remuneración.

Más allá de la infraestructura y el equipamiento médico de vanguardia, no debemos olvidar que una parte central son los trabajadores. Mantuvimos los 460 empleados que se desempeñaban en el viejo hospital Gutiérrez e incorporamos 260, consolidando así otra genuina fuente laboral para la ciudad y la región, muy necesaria en estos tiempos de achicamiento del Estado. Otro motivo más de orgullo para el gobierno del Frente Progresista que desde que asumió su gestión en Santa Fe asegura y garantiza derechos, pero también se fortalece, porque creemos fervientemente que estos sistemas deben estructurarse desde el Estado. De ahí la importancia de que estas política públicas persistan en el tiempo, y para eso hace falta decisiones políticas como las que hemos sostenido durante tres gobiernos progresistas.

Por último, destacar que el nuevo hospital regional fue posible al igual que el resto de las obras emblemáticas que estamos realizando a lo largo y ancho de la Provincia, de forma totalmente transparente, a través de licitaciones públicas, cuidando el dinero y los intereses de todos los santafesinos. Se la calificó de “maqueta”, de “elefante blanco”. Demandó más de mil millones de pesos, superó los vaivenes económicos del país y se hizo con recursos propios. Somos ejemplo para el resto de las provincias argentinas. Hoy esa decisión política se ve, se palpa, es un hecho. No hay dudas de la honestidad de nuestros dirigentes, en Santa Fe sabemos todos dónde se invierte el dinero público.

Desde la pertenencia a un sector político que dice lo que piensa y hace lo que dice, nos queda el orgullo y la alegría de hacer realidad que la política es el arma para mejorar la vida de la gente y de ser parte de ese cambio.